Los padres debemos saber que los centros de educación infantil están estrictamente regulados y que esa regulación redunda en beneficio de los niños y sus padres, puesto que establece con total claridad los objetivos, restricciones y requisitos que deben cumplir todos los centros de educación infantil. Por supuesto, el incumplimiento de la legislación vigente no nos beneficia a nadie. Ni a padres, ni a los centros que la respetamos, ni tampoco a los más importantes de la casa: nuestros hijos. Quizá sólo beneficie a falsos empresarios sin escrúpulos...